5 CLASE DE HERMENEUTICA
INTERPRETACIÓN MORAL Y RELIGIOSA DEL PADRE DR.
IGNACIO ANDEREGGEN, SOBRE EL PENSAMIENTO PSICOSEXUAL FREUDIANO
DESARROLLO PSICOSEXUAL FREUDIANO:
Infantilismo sexual: Durante esta
búsqueda de satisfacción de su libido (deseo sexual), el niño experimenta fracasos
y reprimendas por parte de sus padres o la sociedad por lo que podrá asociar la
angustia con la zona erógena en particular. Para evitar esta angustia, el niño
crea fijación, preocupado por los temas psicológicos relacionados a esta
zona en cuestión, que persiste en la adultez y subyace en la personalidad y la
psicopatología del hombre o la mujer, incluyendo neurosis, histeria,
trastornos de personalidad, etc.
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Fase
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Rango de edad
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Zona(s) erógena(s)
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Consecuencias de la fijación psicológica
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0-1 años
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Oralidad Agresiva: Signos que incluyen
mascar chicle o lapiceras.
Oralidad Pasiva: Signos que incluyen fumar/comer/besar/fellatio/cunnilingus3 La fijación a esta fase puede dar como resultado pasividad, credulidad, inmadurez y una personalidad fácil de manipular. |
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2-3 años
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Eliminación intestinal y
urinaria
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Retención anal: Obsesión con la organización
y pulcritud excesiva.
Expulsividad anal: Imprudencia, negligencia, rebeldía, desorganización, coprofilia |
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4-6 años
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Complejo de Edipo (tanto en niños como
niñas de acuerdo a Freud)
Complejo de Electra (solo en niñas,
desarrollado por Carl Jung)
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7-10 años (hasta lapubertad)
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Sentimientos sexuales latentes
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(Las personas no tienden a fijarse a esta
etapa, pero si lo hacen, tienden a ser sumamente frustrados sexualmente.)
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11+ años (Pubertad en
adelante)
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Intereses sexuales maduros
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Frigidez,
impotencia, relaciones insatisfactorias
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VISIÓN DE ZULETA DEL HOMBRE DESDE EL
PSICOANÁLISIS:
De acuerdo a los estudios realizados por
Zuleta sobre el psicoanálisis de Freud, es claro cómo adopta una posición
frente a la sexualidad, motivo por el
cual concluye que la personalidad está supeditada a los impulsos humanos y los
imperativos sociales, donde denota que el instinto sexual lucha contra la
moralidad que lo limita. Así, en su afán por entender al ser humano en todas
sus dimensiones, deduce que la sexualidad responde directamente a la identidad
y que ésta a su vez ha sido construida por unas categorías sociales que no son
propias del individuo sino impuestas por un orden moral.
Sobre esa base, se considera que esa lucha de
Zuleta contra la moralidad resulta contraproducente, en tanto se contempla que
una de las preocupaciones de la Iglesia frente
a la sexualidad gira entorno a las dificultades que presentan los padres
de familia para ofrecer a sus hijos una adecuada preparación para la vida adulta, especialmente para la educación
sexual. Sobre esta premisa, se parte de la existencia de unos preceptos morales
y espirituales de la vida cristiana que giran en torno al respeto de los
valores evangélicos para la formación adecuada de la familia. Así pues, los
principios morales no los concibo como un escenario que coarte los impulsos
humanos, sino como un elemento que orienta el adecuado desarrollo de la
juventud en sociedad. Como lo dispone el
Pontificio Consejo para la Familia, “la sexualidad no es algo puramente
biológico, sino que mira a la vez al núcleo íntimo de la persona.
El uso de la sexualidad como donación física
tiene su verdad y alcanza su pleno significado cuando es expresión de la
donación personal del hombre y de la mujer hasta la muerte. Este amor está
expuesto sin embargo, como toda la vida de la persona, a la fragilidad debida
al pecado original y sufre, en muchos contextos socio-culturales,
condicionamientos negativos y a veces desviados y traumáticos. Sin embargo la
redención del Señor, ha hecho de la práctica positiva de la castidad una
realidad posible y un motivo de alegría”. (Trujillo, 1995)
Frente al concepto de felicidad, Zuleta aborda
sus percepciones partiendo también del psicoanálisis, motivo por el cual ésta
se circunscribe como un producto de la idealización, según Zuleta,
“constituiría esa necesidad que tenemos los seres humanos de aspirar y anhelar
vivir en medio de “imágenes perfectas”, que pretenden contener absolutamente
los sentidos posibles de la existencia, sin que nos percatemos que en realidad
son simples proyecciones desarticuladas de sus antecedentes, consecuencias y
circunstancias. Por todo ello, pasamos por alto que lo que consideramos
esencial no es, en realidad, sino el síntoma de complejas situaciones en las
que se urde la existencia cotidiana […] (p. 52).
En ese orden, la felicidad surge como una
construcción de discursos ajenos a la realización del ser que lo apartan de preceptos
reales y no premeditados. Por tal motivo, considero acertada su posición frente
a la felicidad, ya que aun cuando la aborda desde el psicoanálisis, es claro
que esa percepción puede trascender al plano espiritual donde la felicidad está
exenta de logros materiales, sino ligada a la plenitud de la intimidad con
Dios, libre de idealizaciones superfluas. Finalmente, el factor de la felicidad
consistente en pensar, construir, estar activo y construir con el otro. Por
tanto, la doctrina de la Iglesia se encuentra encaminada a un camino de
felicidad donde, según el Catecismo de la Iglesia Católica: “La bienaventuranza
prometida nos coloca ante opciones morales decisivas. Nos invita a purificar
nuestro corazón de sus malvados instintos y a buscar el amor de Dios por encima
de todo. Nos enseña que la verdadera dicha no reside ni en la riqueza o el
bienestar, ni en la gloria humana o el poder, ni en ninguna obra humana, por
útil que sea, como las ciencias, las técnicas y las artes, ni en ninguna
criatura, sino sólo en Dios, fuente de todo bien y de todo amor” (Catecismo de
la Iglesia Católica).
¿QUÉ ABORDA ESTANISLAO ZULETA DESDE LA
ANTROPOLOGÍA?
El desarrollo de Zuleta desde la antropología,
tratar de reconocer al hombre de forma individual y colectiva, genera por tanto
una visión bastante amplia de la sociedad. El estudio que hizo sobre el ser
humano en cuestión de pensamiento saca al descubierto tantas cosas que estaban
inmersas en un mar de duda, respecto al conflicto interno y de sus causas. Aduce
que los conflictos son cuestión de manejo y disertación; que coexisten con el
ser humano y su sociedad, pero que pueden existir de mejor manera. Es
importante resaltar que es una visión realista de la sociedad y de su formación,
de sus cambios y consecuencias; es un pensador contemporáneo con sentido
crítico y estructural.
Es importante resaltar que el afán de
Estanislao Zuleta por entender al ser humano en todas sus dimensiones lo llevó
a definirlo en su sentido filosófico, en su sentido social y en su aspecto
cultural. De este modo, como estudio del hombre se refirió con particularidad
sobre el lenguaje. Así, en esa misma dimensión simbólica encontramos también al
otro, que en la comprensión de Zuleta abarca un todo. De esta manera, el otro
es la ley, el lenguaje, las normas y demás. En este sentido, Zuleta concibe ese
lenguaje como una imposición de normas, una imposición del otro y en ese orden, la forma en cómo se expresa
el pensamiento se hace a través de esos símbolos y formas de lenguaje que ya
está inmerso, ya existe y fue inventado por otros. Se nota entonces, cómo el
lenguaje como medio e imposición cultural, parte de preceptos que delimitan el
actuar del ser humano en sociedad.
“Como se puede apreciar en Lógica y crítica,
lo que más le interesó a Zuleta del método socrático-platónico fue cómo,
mediante un recurso esencialmente lingüístico y considerablemente estético,
como lo es el diálogo, se fundó la lógica en oposición al relativismo sofístico
y a la visión dogmática del mundo judío-cristiano. Es decir, si de un
conocimiento demostrativo o anti-dogmático trata la lógica, la mayéutica
platónica la funda al obligar al interlocutor a través de las preguntas y la
ironía a ser consecuente con sus consideraciones hasta el punto de reconocer
cuándo estas son opiniones injustificadas que obstruyen el verdadero
conocimiento”. (Lesmes, 2013)
Así pues, dado que para Zuleta el estudio del
hombre es el centro y contrapone los Derechos Humanos, la libertad y la
felicidad en función del mismo,
donde las leyes deben girar en torno a la construcción del ser
humano, es claro que éste asume una posición garante en la que al hombre hay
que darle la importancia. Así, la postura y los desafíos de Zuleta desde la
valoración del hombre, logran compatibilizarse con lo propuesto por la Iglesia
desde su método antropológico. […]Toda pedagogía tiene su base en una
determinada visión del ser humano. La pedagogía cristiana surge de la visión
del hombre como imagen de Dios herida y restaurada en Cristo. Para nosotros
como formadores esta restauración se convierte en misión. (Asesoría Jurídica
Catholic.net) De acuerdo a la construcción del hombre, en el discurso de
Benedicto XVI en Regensburg, el papa hace énfasis en ése carácter de libre
albedrío en que el hombre debe construirse, libre de coacciones y el concepto
de autonomía se perfeccionamiento en el reconocimiento con el otro, factor que
facilita el desarrollo de una educación integral que propende por el ser
humano.
Orlando Salazar Ph.D. en Filosofía.
UN CAMINO HACIA EL HUMANISMO:
Una vez se han evaluado las características
del ser humano en su sentido individual y colectivo, se abre paso al aporte que
hace Zuleta al Humanismo social, donde se goza de elementos necesarios y
decisivos para la construcción de ciudadanía desde la integralidad.
En ese sentido, conforme al desarrollo del
ser, Zuleta depone la necesidad de optar por la perfección intelectual del ser
humano a través de mecanismos que permitan al individuo cuestionarse, liberarse
de sesgos cognitivos, interiorizar en el otro, construir colectivamente.
Adicional a ello, no es de negarse su inmensa preocupación por una sociedad
abierta a oportunidades para el ser humano, bajo los valores de la justicia, la
equidad, el respeto, la igualdad y la libertad, con el deseo de que se
repliquen en instrumentos refutables todos los días para la dinámica del
pensamiento.
Lo que considero una educación humanista, es
una educación que permita y fomente el desarrollo de la persona, es decir, que
las posibilidades de desarrollo del individuo estén relacionadas y determinadas
por el mercado. Desgraciadamente en nuestra sociedad el hombre no va a vivir de
sus posibilidades, sino de la venta de su fuerza de trabajo. Al sistema le
interesa mucho, desde el punto de vista de la eficacia de su aparato, que el
individuo se realice y se desarrolle en sus posibilidades, sino que haya
individualizado la humildad frente a sí mismo. (Zuleta, 1979)
Sin duda alguna, “la humanización es
comprendida como la forma en que la educación del hombre incluye la palabra de
Dios y por tanto, es orientada en sus preceptos con el objetivo de guiarlo
hacia la libertad de la religión. Dicha humanización es reconocida por la
iglesia como la capacidad de comprender la dignidad, la justicia, la
fraternidad y la libertad como condiciones del hombre y como aspectos
posibilitadores de su acción, en tanto ser individual y ser social […] (p.
182)”. En contraste, el carácter humanístico de la educación de Zuleta, abre un
puente de comunicación en lo que al educando le corresponda de acuerdo a su
libre albedrío, sea éste más abierto a la fe o a la racionalidad.
Éste sentido humanista, resulta aún más importante con el contexto
socio-político colombiano, en que la situación de conflicto armado ha permeado
cualquier intento de construcción de paz, situación que ha puesto en detrimento
a la sociedad por medio de la violación sistemática de Derechos Humanos, la
violencia institucionalizada, la pobreza y desigualdad, etc. Así las cosas,
solo a través de las herramientas consolidadas por medio de la educación
político-transformadora propuesta por Zuleta, en donde la construcción del ser
humano éste inmersa en alternativas de hacer ciudadanía bajo el precepto de las
conductas humanas en sociedad, junto con la aplicación de la doctrina social de
la Iglesia, será posible la depuración de las dinámicas del poder que
desalientan las iniciativas de cambio.
La índole social del hombre demuestra que el
desarrollo de la persona humana y el crecimiento de la propia sociedad están
mutuamente condicionados porque el principio, el sujeto y el fin de todas las
instituciones sociales es y debe ser la persona humana, la cual, por su misma
naturaleza, tiene absoluta necesidad de la vida social. La vida social no es,
pues, para el hombre sobrecarga accidental. Por ello, a través del trato con
los demás, de la reciprocidad de servicios, del diálogo con los hermanos, la
vida social engrandece al hombre en todas sus cualidades y le capacita para
responder a su vocación. (Constitución Pastoral, 1965)
En suma, el carácter humanista de Zuleta
aparece como una propuesta tentadora que puede dar ejecución a ese presupuesto
de la Constitución Pastoral por parte de la Iglesia Católica donde se resalta
el engrandecimiento del hombre en vida social, que al estilo de Zuleta sería una
pieza fundamental para involucrarse en el enfrentamiento de las situaciones que
repercuten sobre la humanidad desde una formación política e integral...
Moral y Religión en Freud
El P. Ignacio Andereggen es
Sacerdote de la Arquidiócesis de Buenos Aires, Argentina.
Es Licenciado en Filosofía por
la Pontificia Universidad Católica Argentina (UCA) Santa María de los
Buenos Aires, con Medalla de Oro.
Es Doctor en Filosofía y Doctor
en Teología por la Pontificia Una ad Gregoriana de Roma, Italia,
con la máxima calificación académica.
ES AUTOR DE NUMEROSOS LIBROS Y ARTÍCULOS SOBRE
FILOSOFÍA Y TEOLOGÍA:
Hay que difundir por todos lados y por todos
los medios la habla de la doctrina y los sacerdotes tenemos una función
especial, más aun cuando son sacerdotes filósofos. Así que hay que usar los dones que uno inmerecidamente tiene
y eso se hace con el ejercicio. Dionicio que es ese autor que estudie desde el principio de mi tesis
doctoral sobre filosofía decía el bien
es difusivo de sí mismo y es lo que tratan de hacer usted también.
Vamos a ver ahora un tema muy importante para
la vida cristiana en este momento actual que esta entre la lista de un libro que se llama experiencia espiritual que
es una introducción a la vida mística donde ustedes podrán preguntarse porque uno que escribe un libro de
espiritualidad o que escribe acerca de Santo Tomas estudia Freud. Creo que la respuesta la encontraran
fácilmente si observan en el clima cultural que los rodea y se observan también
en la vida de tanta gente que sobre todo es más común en Argentina ir a ver los
psicólogos para que resuelvan toda clase de problemas, especialmente los
problemas más profundos que tiene la gente, y ahora los problemas más profundos
son justamente los problemas espirituales, por eso no es incoherente que uno
que trata acerca de la espiritualidad se ocupe de la figura de Freud, porque
Freud elaboro una doctrina que alcanza directamente el nivel espiritual, y ¿en
qué sentido?, lo vamos a ver.
Para dar una respuesta coherente, contundente
y profunda a los problemas ante los cuales estamos situados en el mundo
contemporáneo, es necesario resolver desde el punto de vista teórico del
problema del sentido que tienen las filosofías y los pensamientos dominantes en
la cultura contemporánea y todos sabemos que Freud en este sentido es un autor
principal. Es muy difícil que un hombre
contemporáneo, en primer lugar no conozca a Freud, y no conozca al menos la
estructura del sentido del Psicoanálisis que es la doctrina de Freud. Por otra parte es muy difícil que nosotros no
encontremos en nuestro ambiente personas que han sido determinadas por este
tipo de pensamientos incluso personas que han sido psicoanalizadas y que han
sido sometidas a una terapia de tipo freudiano. Además el influjo cultural de
Freud es muy amplio no se reduce solamente al ámbito de psicología y esto tiene
razones intrínsecas: 1. Freud no pretendía hacer una doctrina meramente
psicológica. 2. Freud pretendía proponer
una sabiduría de vida. 3. Freud quería dar una explicación profunda de la sabiduría de los fenómenos humanos más importantes, no solamente a nivel
individual sino también a nivel social.
Es decir, Freud quería explicar el origen de la moral, el origen de la cultura, el origen de la
religión y de la filosofía. Esta explicación
no se reduce por lo tanto al ámbito práctico terapéutico, es también una explicación teórica, que
quiere ir a los fundamentos de la vida humana, es decir aquello que la
constituye como tal, como vida humana.
Ustedes saben que Freud vivió entre el siglo
XIX y el siglo XX, de alguna manera fue un puente entre las características
culturales del siglo XIX y del siglo XX,
del siglo XIX Freud asimila especialmente el pensamiento de tipo científica y sobre todo asimila la concepción
evolucionista de Darwin. Por otra parte asimila desde el punto de vista
filosófico el punto de llegada y disolución del idealismo Alemán que se
encuentra especialmente en la filosofía o en el pensamiento de Federico Niche.
Freud está profundamente influenciado por Niche. Por otra parte, en Freud encontramos el influjo Hegeliano.
Freud estudio en la universidad de Viena, que
tenía un alto nivel académico. Fue un alumno de un filósofo famoso que se
llamaba France Ventano. Ventano había sido un sacerdote dominico que abandono
el sacerdocio y la vida religiosa y Freud se impresiono profundamente con las
explicaciones filosóficas de Ventano, es decir, nos encontramos ante un autor
que presenta a confluencia de múltiples formas de conocimientos determinados
por el clima cultural de la época. Por otra parte Freud recibe directamente el
influjo de la filosofía de Kant que el anterior del siglo XIX, había muerto en
1804 pero la obra de Kant se desarrolla principalmente a finales del siglo XVIII.
Como veremos enseguida para entender a Freud
es fundamental entender el sentido de la doctrina de Kant. En Freud encontramos
una elaboración de tipo filosófico, que
tiene su punto de apoyo en teorías de la
ciencia propias del siglo XIX, pero que no se reduce simplemente al ámbito de
la ciencia, de la ciencia positiva, de la medicina y ni siquiera de la
psicología. Freud quiere explícitamente presentar una doctrina que no es
meramente psicológica si no que abarca el sentido de la vida humana en su última
profundidad.
La doctrina
de Freud es muy compleja pero podemos aportarla de una obra que presenta
directamente el tema que queremos tratar en estas reflexiones, es decir, la
relatación entre la moral y la religión.
La obra más importante de Freud, más determinante e influyente en el tiempo
posterior se denomina “Tótem y tabú” es
de 1912 y trata de los problemas más profundos de la vida humana, publicado 10
años después de su primera obra sobre la interpretación de los sueños.
TÓTEN Y
TABU
Algunas concordancias de la vida anímica de
los salvajes y los neuróticos, es decir, los neuróticos del mundo contemporáneo
a él los neuróticos justificados de la cultura centro europea que tenía un
centro en Viena donde vivía Freud. Reproduciría de una manera restringida un
paso de la evolución general de la vida
animal hacia la humanidad en el sentido que había explicado Darwin
observando un neurótico actual.
Entenderemos como fue el paso de la evolución
en la vida anímica del animal a el hombre y viceversa, considerando la
evolución entenderíamos mejor lo que significa chap neurótico, en la
actualidad. Vemos directamente un texto tomado del prólogo de esta obra
“Tótem y tabú”. Aquí te explica el
sentido de la obra misma. Dice Freud en el prólogo de esta obra “los dos temas
principales que dan su nombre a este pequeño libro el tótem y el tabú” no están
tratados de igual manera. El análisis del tabú se presenta como un ensayo de
solución acabado y cierto, que agota el problema. La indagación sobre el tótem
mismo aborda el psíquico análisis, que es capaz de aportar a fin de esclarecer los problemas relativos
al “Tótem”, el cual significa la religiosidad. En esta obra Freud pretende
aclarar que el origen de la religión tiene su realidad en una especie de ordo
primitiva de hombres que mataron a un padre para quedarse con todas las mujeres
del padre. Cuando los hombres primitivos hicieron esto lo celebraron realizando un banquete. Ese banquete lo
denomina fetum banquete totémico porque en ese banquete se representa la figura
del padre por medio de un tótem, es decir, de una especie de estatua primitiva
que significaría el padre y
especialmente el órgano sexual del padre. Este sería el origen de toda la
religiosidad posterior Freud. Como se ve
en el mismo libro, toda la religiosidad tiene por sentido celebrar el pecado
original de esta banda primitiva de hermanos que mataron al padre.
Ese pecado original es constitutivo de la vida social de estos hermanos y es también
constitutivo de la vida individual hasta llegar al cristianismo, como veremos
en la cual se celebra de una manera consiente, el pecado original en toda su
extensión.
El pecado original no es otra cosa que matar a
Dios y ponerse en lugar de Dios, para Freud Cristo es aquel que mata a Dios y
se pone en lugar de DIOS y la eucaristía es la celebración del pecado
original representado en cristo, pecado
original por el cual la humanidad se constituye y por el cual el individuo
cobra su propia individualidad por opción al padre. El tabú es la prohibición.
Freud toma el
tema del tabú de los estudio antropológicos de su época, de los estudios
de las sociedades, así llamadas primitivas. Ejemplo de este libro comienza tratando acerca de los
aborígenes australianos. Para Freud,
sobre la base de informaciones indirectas, por qué no lo dice en los estudios,
todos estos pueblos primitivos tendrían características similares,
características psíquicas similares, que perviven, que perduran, en estados
posteriores de la evolución de la humanidad.
Los neuróticos actuales serian aquellos en los
cuales aparece de una manera reducida y restringida a aquello que se dio en la
evolución anterior de la humanidad, es decir, un neurótico sería una persona
que no ha evolucionado del todo y que por lo tanto se presenta en algún aspecto
de su personalidad como primitiva. Ahora bien, para Freud la neurosis lo dice
explícitamente no es algo que sea extraño a la vida normal, más aun la vida
normal está constituida por la neurosis, pero elaborada en un nivel superior,
según aquel fenómeno que él denomina sublimación y que es la base de todos los
fenómenos sociales y culturales y es la base radicalmente de elaboración mental
que constituye la razón.
La razón no es otra cosa que el fruto de una neurosis
que está elaborada, porque la neurosis no está considerada en Freud como algo
que es merecedor de un juicio moral negativo, sino que es considerado como una
lucha de fuerza que es constitutiva de lo humano en cuanto tal.
El tabú pervive, perdura, hasta nuestros días.
Esto significa que la moral de los pueblos civilizados, que para Freud son los
pueblos europeos de su época, los pueblos cristianos de su época, esa moral es
fruto de prohibiciones, que se dieron al principio de la evolución de la
humanidad y que duran todavía, esas prohibiciones tienen un sentido
aparentemente más racional y la religiosidad de esas prohibiciones sustituyen
la base de la racionalidad, lo cual no está para que en la religión se
manifieste una fuerza más profunda, tomando el vocabulario de una época
posterior en el pensamiento de Freud podríamos decir que el tabú corresponde a
la elaboración del choc, en cambio en Tótem
corresponde al echo que es el fondo de donde surgen todas la fuerzas
psíquicas como continuando la evolución de la vida, que en Freud es considerada
de una manera única.
Recordemos que en Freud no hay pensamiento
metafísico, el mismo nos ha dicho aquí que sigue a Kant, y Kant elimina de raíz
la metafísica al menos como la
consideramos según las tradiciones, es decir, como la ciencia alcanza lo inmaterial.
Como la ciencia que alcanza lo separado de la
materia, y por lo tanto como decía
Aristóteles, la ciencia que alcanza la sustancia, para Freud no hay sustancia,
no hay sustancia particular, no hay
entes que se han constituidos por el ser, en el sentido profundo en donde lo
entendemos nosotros, para Freud todo viene de la vida, y la vida no es otra
cosa que una elaboración de la materia y el Tótem representa la vida que brota
desde adentro, desde abajo. El tabú representa una fuerza contraria a la que se manifiesta como
racionalidad, sin embrago brota de la vida misma. La vida es en cierta manera
traductora y por eso Freud formula y lo encontraremos en este mismo libro, la
ley fundamental, la vida psíquica que es la ambivalencia, es decir, un fenómeno
psíquico significa algo
contemporáneamente, lo opuesto el amor, e implica juntamente con el
odio, dice Freud: entonces que la concepción del tabú en los pueblos
civilizados que corresponde a la moralidad y que él considera como propia,
también no es otra cosa que el imperativo categórico de Kant, es decir, Freud
nos dice explícitamente que la moral hay
que entenderla en el sentido en que Kant la entendió la moral en el
psicoanálisis en la doctrina freudiana es la moral kantiana, ahora bien el
pretende superar la moral kantiana es unilateral, pero para Freud es solamente
represiva, es decir, es coarta la vida, en cambio la verdadera moral no coarta
la vida, sino que deja el libre juego entre el fluir de la vida y la fuerza
contraria que es racional, este libre juego, libre entre comillas que en la
realidad no es libre hoy está influido también por otro autor que habla de una voluntad que no es libre y
que es Shrejawer, para Shrejawer todo es fruto de una voluntad siega, de
cualquier modo hay como una imitación de la libertad en las oposiciones entre
la racionalidad y la instintualidad, los instintos que surgen del fondo de la
vida material ese choque es el que trata de interpretar el psicoanálisis, más
aun trata de favorecerla, trata de institucionalizarlo, por así decir trata de
convertirlo convenientemente de una manera cada vez más justificada y elaborada
en la fuente de lo más profundo que tiene la vida humana, es decir, dicho de
otra manera, se trata de reelaborar la
neurosis, no para que se deje de ser neurosis, si no para que sea una neurosis
asimilada y en cierta medida favorecida y vuelta universal.
Esto Freud lo realiza con toda su doctrina,
proceso para Freud como dicen algunas obras, para ser psicoanalizado hay que
ser una persona normal. Los discípulos de Freud los subrayaban superiormente
que una persona enferma psicológicamente, no puede ser psicoanaliza dora, tiene
que ser una persona con sentido de la moralidad y un cierto equilibrio, es
decir, el psicoanálisis no es fundamentalmente un método terapéutico, es
fundamentalmente una especie de sabiduría que reemplaza la metafísica, que es
la sabiduría en el sentido tradicional, como se la entiende desde Aristóteles y
platón hasta nuestros días.
El psicoanálisis es una interacción total de
la vida y la realidad, por eso como les decía el principio corresponde
directamente a lo que cristianamente llamamos espiritualidad, que incluye no
solo la teología, sino también en la filosofía. Por supuesto Freud no tiene fe,
no es religioso, es un estudioso de la religión al modo suyo y por eso en Freud
propiamente hablando no hay ni una teología, ni una espiritualidad, hay solamente una filosofía.
El libro de Freud Tótem y tabú fue rápidamente traducido al hebreo.
Recordemos que Freud era judío, había recibido una educación religiosa de su
padre, pero había recibido también el influjo iluminista y el influjo
positivista del siglo XIX.
Ninguno de los lectores de este libro podrá
ponerse con facilidad en la situación afectiva del autor que no comprende la
lengua sagrada. Se ha alejado por completo de la religión paterna como de toda
otra. No puede simpatizar con ideales nacionalista, y sin embargo nunca ha
desmentido la pertenencia a su pueblo, siente su especificad de judío y no
abrirá deseo de cambiarla, es decir, Freud se proclama judío a pesar que sea
alejado de toda religión, de la religión paterna que es la religión judía y de
toda otra, no tiene religión. Es ateo.
Para Freud, lo propio del pueblo judío es Dios
y lo propio del cristianismo es que no sienta culpa por haber matado a Dios, es
decir, que se sienta orgulloso de haber matado a Dios y haberse puesto en el
lugar de Dios a Jesucristo. Esto es según Freud lo que hizo cristo, matar a
Dios. En el mito cristiano, el pecado original del hombre, es indudablemente
pecado contra Dios y bien si cristo redime a los hombres de la carga del pecado
original sacrificando su propia vida, nos constaría inferir que aquel pecado
fue un asesinato según la ley del talión. Un asesinato solo puede ser expiado
por el sacrificio de otra vida, el auto sacrificio redime a una culpa de sangre
y ese sacrificio de la propia vida produce la reconciliación con Dios padre. El
crimen así espiado, no puede haber sido otro que el parricidio. Aquí encontramos un punto de apoyo fundamental
para entender lo esencial de la doctrina Freudiana, cristo es el súper hombre,
cristo representa lo más evolucionado de la humanidad, es decir, aquel que
Niche había denominado su súper hombre como se constituye el súper hombre, el
súper hombre se constituye por la autoformación, es decir, por lo que
cristianamente denominamos la soberbia, para Niche que inspira secretamente a
Freud, el hombre es hombre cuando se autoafirma y se autoafirma aun a costa de
los demás. Esta es la esencia de la nueva moral según Niche, es decir, la
inversión del cristianismo. Si el cristianismo dice, feliz los que lloran, los
pobres, los que tienen hambre y sed de justicia. Niche dice: Bueno esa es la
moral de los esclavos no la moral de los hombres libres, de los nobles, de los
guerreros, de los que si imponen.
Lo que Niche afirmaba pocos años antes, lo
asimila profundamente Freud, lo hace el centro de su doctrina sobre la
evolución psíquica. La evolución
psíquica es auto afirmarse, separándose de aquel que quita la libertad, que es
el padre, el complejo de tipo es ese odio del padre, al mismo tiempo que se lo
ama. Cristo para Freud es aquel hombre por excelencia que ha superado el
complejo de tipo, separándose del padre por excelencia a que es Dios, por eso
en el método psíquico analítico la referencia al padre en una persona
individual, es en el fondo una referencia a Dios, y separarse del padre es
separarse de Dios, al mismo tiempo de que se le ama.
El método hermenéutico de Freud, es muy
extraño para aquel que conoce la sagrada escritura, interpreta el nuevo
testamento según el antiguo testamento y el antiguo testamento según la ley del
talión, es decir, invierte el orden auténtico de la revelación, porque el
antiguo testamento ha sido revelado por Dios justamente como superación de esa
falta de justicia que es la ley del talión y el nuevo testamento que es la ley
de la gracia, es la ley del amor que supera el antiguo testamento, que no
conocía el amor como el amor sobrenatural, el amor gratuito que Dios nos ofrece
para Freud.
La vida de cristo hay que interpretarla al
revés, es decir, hay que interpretarla según la ley del talión, para entender
lo que hizo cristo cuando murió en la cruz, hay que aplicar la ley del talión,
es decir, que cristo satisface por la muerte, por el asesinato del padre y como
podía ser eso podía hacerlo
suicidándose, pero suicidándose cristo se hizo Dios, se puso como el ideal de
la humanidad, porque suicidándose cristo produce la reconciliación con Dios,
evidentemente es una distracción fundamental del pensamiento y de la revelación
cristiana, más aun es una distorsión que podríamos denominar claramente diabólica en el sentido
de que se presentan todas las características
espíritu diabólicas, que es el espíritu de la mentira de cada palabra,
cada afirmación de la sagrada escritura, la cambia y le pervierte. La muerte de cristo es una
perversión, la muerte de cristo es ponerse en lugar de Dios.
Constituir como centro de la doctrina
cristiana el asesinato del padre, es decir, de Dios, es la perversión
fundamental. La doctrina cristiana es la
confección orgullosa y consciente del pecado original, el cristianismo es hacer
presente a lo largo del tiempo el pecado original que es la Azaña que
constituye la humanidad. La reconciliación con el padre es mas ahora un tanto
radical porque de manera simultánea este sacrificio se produce de total
renuncia a la mujer por cuya causa un ser habría sublevado contra el padre, es
decir los hombres primitivos tuvieron una motivación superior para asesinar al
padre y quedarse con las mujeres del padre.
Para Freud,
la mujer representa un estado inferior de evolución, por eso las mujeres no pueden ser psicoanalizadas
hasta más allá de los 30 años, porque no tienen una capacidad racional
suficientemente, elaborada como para seguir progresando a diferencia de los
varones.
¿QUÉ ESTÁ PENSANDO FREUD DEL SACERDOCIO CATÓLICO?
Los
sacerdotes Católicos latinos no se
cansan, dice Freud, en otros lugares tienen buenos motivos para no casarse.
Ahora cristo es identificado con el sacerdocio por que el sacerdote representa
a cristo. Cristo mato al padre poniéndose en el lugar del padre haciéndose Dios
sin necesidad de tirar de las mujeres en sí lo hizo de una manera meramente
racional, no por un motivo interior como es el deseo sexual de las mujeres.
Pero en este punto la fatalidad psicológica de
la ambivalencia reclama sus derechos. Hemos visto que la ley fundamental de la
vida humana, es la ambivalencia que presenta. Es contradicción fundamental en
el acto mismo de ofrecer al padre la mayor expiación posible. El hijo alcanza
también la meta de sus deseos en contra del padre, el mismo viene de Dios.
Cristo se pone en lugar de Dios, se hace Dios aquí mismo, la religión del hijo
releva a la religión del padre. Hemos visto que al principio de este libro
Freud llamaba a la religión paterna la religión judía, la religión del padre es
la religión judía, la religión del hijo, es la religión cristiana, es decir, la
religión judía en el sentido tradicional es una religión interior al
cristianismo como dice Freud, porque es la religión en la cual se siente culpa
de haber matado a Dios. Los judíos sienten culpa por haber matado a Dios, los
cristianos no sienten culpa por haber matado a Dios por que el cristianismo en
su esencia es la religión del hombre, es decir, la religión del hombre que se hace Dios.
El cristianismo entonces reemplaza el judaísmo
como signo de esta sustitución. El antiguo banquete totémico es reanimado como
reunión en ella la banda de hermanos consumen ahora la carne y la carne del
hijo ya no las del padre, se santifica por ese consumo y se identifica con
aquel, es decir, la celebración de la misa, según Freud es una re proposición
de aquel asesinato del padre y ese
banquete que por el asesinato del padre han celebrado los hombres de la horda
primitiva, es decir, esencialmente todas las religiones, se hace lo mismo. Esas
religiones tienen un orden evolutivo, primero hacían el banquete totémico,
después sacrificaban animales, sacrificaban vacas y toros, carneros etc.
después mataban hombres los aztecas etc., y después se celebró la eucaristía
todo eso es lo mismo dice Freud, hay una entidad en todas la formas de
religiosidad y en todas esas ceremonias solemnes discierne el efecto continuado
de que el crimen que tanto agobio a los hombres y del cual espero no podían
estar tan orgullosos, es decir, para Freud la religión tiene un sentido
escondido, un sentido que podríamos denominar místico que quiere decir
escondido, no místico evidentemente en el sentido de la auténtica mística
cristina, si no del sentido de esta mística diabólica. La religiosidad se
transforma en una especie de religión diabólica, que es la religión del
homicidio, es la religión del odio, que es lo que está escondido como más
profundo y constituido de la vida psíquica, porque la evolución desde la
animalidad, nacía en plena humanidad que es la racionalidad. Se constituye
juntamente por esta fuerza negativa que se opone a la vida, surgiendo al mismo
tiempo de la vida, esa fuerza negativa tiene formas cada vez más sofisticadas,
que tiene en la punta culminante la racionalidad que se expresa en las
distintas formas de la vida cultural y por eso, si por un parte, en los pueblos
civilizados la moral es aquello que está más presente, más inmediatamente
presente, es aquello que constituye la civilización y por moral entiende Kant,
como una fuerza misteriosa, que en otros lugares Freud llama demoniaca, ya que
es la que le da a la moral su sentido o su fuerza, es decir, una fuerza depende
de la otra, la fuerza de la moral que constituye el progreso de la civilización
depende del fondo de la fuerza de la religión y la fuerza de la religión es
esta fuerza que se expresa como negativa, que se expresa como negación, que se
expresa como homicidio, que se expresa como pecado, que se expresa como soberbia, es decir, ese
pecado no es algo de lo cual hay que sentir culpa, sino que es algo de lo cual
toca estar orgulloso, ahora bien, como se conozca el psicoanálisis, como método
de análisis de las personas individuales, frente a esta explicación, hay modos
de entender esta relación que no captan adecuadamente su profunda unidad.
Chat Marito fue a buenos aires a principios
del siglo XX y dijo: Freud tiene tantas cosas que sirven, dejemos de lado los
disparates, la decisión de la doctrina filosófica de Freud y asumamos el método
que puede ser muy útil. Eta misión no tiene fundamento en las obras de Freud,
si para Freud hay una unidad profunda del método y la doctrina psicoanalítica,
no solamente en el sentido individual si no en el sentido universal , en la
evolución de la humanidad, pasa a nivel particular en un individuo el método
psiquicoanalitico es una forma por la cual el individuo logra acercarse a el
estado superior de la humanidad, es decir, es un método por el cual atreves de
las imágenes que representan la fuente vital en los sueños y un método racional en la asociación libre, logra
reproducir de la manera más elaborada posible el estado superior de la cultura,
de la humanidad, que es esta sabiduría que podríamos denominar filosófica, por
la cual el hombre se siente más consiente, que piensa y se auto constituye como
cetro de la realidad.
El método psíquico analítico que consiste en
elaborar la rebelión contra el padre en
el complejo de tipo, al mismo tiempo que se lo ama, es un método psiquocoanalitico que dispone, para llegar a eso que se realiza
perfectamente en cristo, según Freud y que no es otra cosa que el súper
hombre. En concepto de Niche, sería una
especie de disposición para captar el sentido profundo de la eucaristía, según
Freud que no es otra cosa que la celebración del pecado original, es decir la
asimilación inconsciente del pecado original dejando de lado el sentimiento de
culpa que es algo neurótico.
Freud dice que el psicoanálisis remplaza la
confesión y los psicoanalistas a los
sacerdotes, así como la confesión prepara la eucaristía, el psicoanálisis
prepara este homicidio de Dios y auto celebración orgullosa del hombre, es decir,
que es un método quizás sacramental, que en vez de introducir en la verdadera
mística que tiene su centro que es la eucaristía, que es la contemplación de
cristo, en vez de introducir la verdadera mística introduce en esta mística
diabólica, una mística que produce al mismo tiempo la rebelión contraria a
Dios, la autoafirmación del hombre, pero en el fondo la auto disolución del
hombre, porque la rebelión contraria a Dios no es otra cosa que he
autodestrucción, es decir, dicho teológicamente, prepara la mente para el
influjo diabólico, para la desintegración de la persona Vidal y la asunción o
la asimilación de esta personalidad de una fuerza destructiva que no es otra
cosa que la fuerza diabólica:
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COMPETENCIAS TRANSVERSALES
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SER
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SABER
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SABER HACER
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COMPETENCIAS ESPECÍFICAS
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INTERPRETATIVAS
ADMIRAR
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ARGUMENTATIVAS
JUZGAR, CRITICAR, DISCUTIR
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PROPOSITIVAS
CREAR, PRODUCIR.
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COMENTARIO:
Freud
creía que la personalidad se desarrollaba a través de una serie de etapas en la
infancia en las que las energías o impulsos que buscan el placer de la
Identificación se enfocan en ciertas zonas erógenas. Esta energía psicosexual,
o libido, la describió como la fuerza impulsora detrás de la conducta.
La teoría psicoanalítica sugiere que la personalidad
se establece generalmente a la edad de cinco años, que las primeras
experiencias juegan un papel importante en el desarrollo de la personalidad y
siguen influyendo en el comportamiento más adelante durante toda la vida.
Para Freud, la infancia es una etapa crucial en la que
se da forma a nuestra personalidad y comportamiento como adultos. Consideraba
el desarrollo como un proceso discontinuo, creía que cada uno de nosotros debe
pasar por una serie de etapas durante la infancia, las llamadas etapas
psicosexuales.
Si estas etapas psicosexuales se completan con éxito,
el resultado es una personalidad sana. Si debido a algún problema no se
resuelven en su momento, aparecen las llamadas “fijaciones”. Una fijación es un
foco persistente en una etapa psicosexual anterior. Hasta que este conflicto no
se resuelve, el individuo seguirá estando “atascado” en esta etapa. Por
ejemplo, una persona que está fijada en la fase oral, puede ser demasiado
dependiente de los demás y puede buscar la estimulación oral a través de fumar,
beber o comer.
Según Freud, los impulsos de placer que buscan los
niños (y que se rigen por el Ello) se centran en un área diferente del cuerpo,
llamados una zona erógena, en cada una de las cinco etapas de desarrollo: oral,
anal, fálica, de latencia y genital.
Es indudable que la sexualidad está marcada
por la institución del género; las propias prácticas y discursos tienen
distintas connotaciones y son ejercidas diferencial e inequitativamente por los
hombres y las mujeres. La sexualidad no es aceptada ni practicada de la misma
manera por unos y otras y las diferencias conllevan jerarquías y valoraciones
que hacen aceptables algunas acciones e inaceptables otras en tanto son hombres
o mujeres quienes las ejercen.
En este sentido, el género a estado
tradicionalmente caracterizado por una diferenciación jerárquica, donde lo
masculino es el modelo, lo dominante, mientras que lo femenino. Lo género es entonces un organizador social que
como la clase, la raza y la edad, interviene de manera fundamental en la
constitución de los distintos planos de la vida cultural, simbólica,
institucional y personal puesto que entraña relaciones significativas de poder
históricamente desbalanceados entre los universos femeninos y masculinos
De este modo, como lo afirma Torres (1998), la
feminidad y la masculinidad pertenecen a un orden imaginario y simbólico, a las
representaciones; siendo el cuerpo, un espacio representado como femenino o
masculino; de acuerdo a esta autora, un sujeto es producto de una construcción
imaginaria y simbólica que se genera a lo largo del tiempo, por medio del
proceso de subjetivación al cuál es sometido, termina adquiriendo
características asociadas a lo masculino o femenino.
Así, la categoría género se refiere a una
construcción cultural, social e histórica, acerca de la diferencia de los
sexos. A partir de la anatomía, los seres humanos son introducidos, a través
del lenguaje y de la crianza de las figuras parentales, en un complejo sistema
de deseos, expectativas y funciones que definen su ser femenino o masculino.
