lunes, 21 de noviembre de 2016

ANTROPOLOGIA  MODERNA.

¿QUE ÉS ANTROPOLOGIA?: es la ciencia que estudia al ser humano de una forma integral. Para abarcar la materia de su estudio, la antropología recurre a herramientas y conocimientos producidos por las ciencias sociales y las ciencias naturales. La aspiración de la disciplina antropológica es producir conocimiento sobre el ser humano en diversas esferas, intentando abarcar tanto las estructuras sociales de la actualidad, la evolución biológica de nuestra especie, el desarrollo y los modos de vida de pueblos que han desaparecido y la diversidad de expresiones culturales y lingüísticas que caracterizan a la humanidad.
Las facetas diversas del ser humano implicaron una especialización de los campos de la Antropología. Cada uno de los campos de estudio del ser humano implicó el desarrollo de disciplinas que actualmente son consideradas como ciencias independientes, aunque mantienen constante diálogo entre ellas. Se trata de la Antropología física, la Arqueología, la Lingüística y la Antropología social. Con mucha frecuencia, el término Antropología solo se aplica a esta última, que a su vez se ha diversificado en numerosas ramas, dependiendo de la orientación teórica, la materia de su estudio o bien, como resultado de la interacción entre la Antropología social y otras disciplinas.
La antropología se constituyó como disciplina independiente durante la segunda mitad del siglo XIX. Uno de los factores que favoreció su aparición fue la difusión de la teoría de la evolución, que en el campo de los estudios sobre la sociedad dio origen al evolucionismo social, entre cuyos principales autores se encuentra Herbert Spencer. Los primeros antropólogos pensaban que así como las especies evolucionaban de organismos sencillos a otros más complejos, las sociedades y las culturas de los humanos debían seguir el mismo proceso de evolución hasta producir estructuras complejas como su propia sociedad. Varios de los antropólogos pioneros eran abogados de profesión, de modo que las cuestiones jurídicas aparecieron frecuentemente como tema central de sus obras. A esta época corresponde el descubrimiento de los sistemas de parentesco por parte de Lewis Henry Morgan.
Desde el final del siglo XIX el enfoque adoptado por los primeros antropólogos fue puesto en tela de juicio por las siguientes generaciones. Después de la crítica de Franz Boas a la antropología evolucionista del siglo XIX, la mayor parte de las teorías producidas por los antropólogos de la primera generación se considera obsoleta. A partir de entonces, la Antropología vio la aparición de varias corrientes durante el siglo XIX y el XX, entre ellas la escuela culturalista de Estados Unidos, el Estructural-funcionalismo, el Estructuralismo antropológico, la Antropología marxista, el Procesualismo, el Indigenismo, etc.
La antropología es, sobre todo, una ciencia integradora que estudia al hombre en el marco de la sociedad y cultura a las que pertenece, y, al mismo tiempo, como producto de éstas. Se le puede definir como la ciencia que se ocupa de estudiar el origen y desarrollo de toda la gama de la variabilidad humana y los modos de comportamientos sociales a través del tiempo y el espacio; es decir, del proceso biosocial de la existencia de la especie humana.

¿QUE ES ANTROPOLOGIA MODERNA?
Para el establecimiento de una ciencia que incorporase las teorías filosóficas y los programas generales ya elaborados, serían necesarios ciertos avances metodológicos que no tuvieron lugar hasta finales del siglo XVIII y comienzos del siglo XIX. En esta época se producen las primeras clasificaciones raciales sistemáticas, como las de Linneo (1707-1778) y J. Blumenbach (1752-1840). Durante este mismo período surgió la lingüística moderna, dominada durante el s. XIX por la idea de que los idiomas podían clasificarse en familias y que los pertenecientes a una misma familia eran ramas de un tronco común más antiguo. Ello dio lugar al desarrollo de métodos comparativos sistemáticos con el fin de poder reconstruir el idioma ancestral...
La regularidad de las correspondencias fonéticas en idiomas emparentados fue presentada primero por R. Rask (1787-1832) y divulgada por J. Grimm (1785-1863) a comienzos del s. XIX, con lo que contribuyeron a consolidar la idea general de la existencia de regularidades en el cambio cultural humano.
Otro tipo de descubrimientos realizados en este período ampliaron de manera importante el horizonte temporal del desarrollo humano y otorgaron legitimidad a la idea de un progreso cultural gradual. Por una parte, el desciframiento de la escritura egipcia por Jean-François Champollion (1790-1832), en 1821, alteró de forma radical las ideas tradicionales acerca de la edad del hombre. Posteriormente, a mediados del s. XIX, el reconocimiento de la validez del descubrimiento de Boucher de Perthes (1788- 1868) de utensilios humanos del Paleolítico, contemporáneos de mamíferos ya extinguidos. De este modo, la arqueología y las teorías de Darwin concurrían en ofrecer una imagen del hombre como la de un ser sólidamente anclado entre las demás especies animales del pasado, que pasa de ser un antropoide carente de atributos culturales a transformarse en hombre a lo largo de un prolongado período de cientos de miles de años.
Es durante la primera mitad del s. XIX cuando la antropología comienza a adquirir el rango de disciplina científica independiente y se crean las primeras sociedades etnológicas o antropológicas en Inglaterra, Francia y Alemania. En este último país, la palabra "Kultur" adquiere el sentido técnico que reviste en la actualidad, término que será posteriormente introducido en el mundo de habla inglesa por E.B. Tylor en su obra clásica "La cultura primitiva" (Primitive Culture), publicada en 1871. En una tan detallada como amplia panorámica de la evolución cultural humana y con una clara exposición de las perspectivas teóricas de una ciencia de la cultura, el libro de Tylor representa una obra fundacional en el desarrollo de la antropología moderna.
¿Qué es nominalismo?
El nominalismo es la denominación suele aplicarse a cualquier sistema filosófico, antiguo o moderno, que niega toda objetividad, ya sea real o potencial, a los universales, es decir, nominalistas no conceden la universalidad de los conceptos mentales fuera de la mente. En este sentido, los sistemas filosóficos de Epicuro, Guillermo de Occam, George Berkeley, David Hume, John Stuart Mill, y del análisis lingüístico contemporáneo puede ser llamado nominalista en el que se atribuye universalidad sólo a las palabras (nomina), los hábitos mentales, o conceptos y mantener la existencia objetiva sólo de lo concreto e individual. Nominalismo es al mismo tiempo se opuso al idealismo filosófico de Platón y el realismo moderado de Aristóteles y Santo Tomás de Aquino. La principal objeción de los nominalistas es la atribución de existencia objetiva a las ideas formalmente, tal como existen en la mente y fundamentalmente (o potencialmente), tal como existen en los datos que tiene cierta similitud entre sí en cualquier clase o especie.
La defensa del nominalismo emprendidas por el siglo 14 Inglés filósofo escolástico Guillermo de Ockham preparó el camino para varias teorías nominalistas modernas como las del instrumentalismo, el pragmatismo, la semántica y el positivismo lógico.
 Roscelino de Compiègne, un profesor y sacerdote en Bretaña en el siglo XI, ha sido llamado el padre del nominalismo, ya que argumentó que los universales se derivan de la propia observación de los individuos y que los conceptos de género y especie son sólo abstracciones. Esto afectó su teología, porque le llevó a la creencia de que "Dios" no era más que una palabra, una abstracción vacía, y que la realidad divina que se encuentran actualmente en las tres personas de la Trinidad. Fue condenado por el Sínodo de Soissons (1092) para la celebración de triteísmo.
En el siglo XIV Guillermo de Ockham ideado un sistema nominalista de teología basada en su creencia de que los universales eran sólo para su conveniencia de la mente humana. De acuerdo con este punto de vista, el hecho de una semejanza entre dos personas no requiere un atributo común; los universales se forma en su mente más probabilidades de reflejar sus propios objetivos en lugar del carácter de la realidad. Esto llevó a Guillermo a la pregunta argumentos escolar construido sobre abstracciones. Como afirma en su Centilogium, la sistematización de la teología debe ser rechazada, en última instancia, para la teología sólo puede basarse en la fe y no en hechos. Por lo tanto, a través del conocimiento y la gracia, no aceptó las enseñanzas de la Iglesia Católica Romana, se inclinó ante la autoridad del Papa, y declaró la autoridad de las Escrituras. Su seguidor, Gabriel Biel, llevarían su pensamiento a su conclusión lógica y declarar que la razón no puede demostrar que Dios es la causa primera del universo, ni hacer una distinción entre los atributos de Dios, incluyendo la inteligencia y voluntad de Dios. La realidad de la Trinidad, así como cualquier dogma teológico, se encuentra sólo en el ámbito de la fe, no en el reino de la razón. Esto se opone diametralmente a la teología natural de la escolástica medieval. Nominalismo siguió teniendo un efecto en la teología. Su influencia se puede discernir en los escritos de David Hume y John Stuart Mill.
 El nominalismo, por el contrario, los modelos de concepto sobre el objeto externo, que tiene que ser individual y particular. Nominalismo en consecuencia niega la existencia de conceptos abstractos y universales, y se niega a admitir que la inteligencia tiene el poder de engendrar ellos. Lo que se llaman ideas generales son sólo nombres, denominaciones verbales simples, que actúa como etiquetas de una colección de cosas o una serie de eventos en particular. De ahí el término nominalismo. Ni el realismo ni exagerada nominalismo encuentra ninguna dificultad en establecer una correspondencia entre la cosa en el pensamiento y la cosa que existe en la naturaleza, ya que en formas diferentes, ambos postulan una perfecta armonía entre los dos. La verdadera dificultad aparece cuando asignamos los atributos distintos a la cosa en la naturaleza ya la cosa en el pensamiento, si sostenemos que la una es individual y la otra universal. Surge entonces una antinomia entre el mundo de la realidad y el mundo representado en la mente, y nos lleva a preguntar cómo la noción general de la flor concebida por la mente es aplicable a las flores en particular y determinada de la naturaleza.
En la filosofía moderna el nominalismo fue sostenido con acentuaciones diversas por Hobbes (1588-1679), Locke (1632-1704) y de forma más radical por Berkeley (1685-1753), que negó la existencia misma de ideas generales y abstractas, afirmando que sólo existen ideas particulares, expresadas mediante nombres comunes. Así pues, la corriente empirista, reduciendo el concepto o la idea a ser una imagen sensible, siempre individual, lleva a una negación más radical de los conceptos universales.
Finalmente, en el pensamiento contemporáneo ha vuelto a proponerse el nominalismo en el programa neopositivista de una reforma radical de la lógica que, resolviendo los términos generales o abstractos en los elementos últimos, individuales, cree que es posible superar definitivamente los "pseudoproblemas » metafísicos. En este programa neoempirista encuentran plena expresión las potencialidades antimetafísicas del nominalismo que fueron surgiendo progresivamente a lo largo de la filosofía moderna.

¿QUE ES HUMANISMO?
El humanismo, el cual es un movimiento desarrollado en Europa desde el siglo XVI que rompió con las tradiciones escolásticas medievales y exaltó las cualidades humanas, por lo que comenzó a dar sentido racional a la vida.


Es decir, se pone énfasis en la responsabilidad del propio hombre para darle sentido a su vida, sin recurrir a la existencia de un mundo trascendental o un dios. Como consecuencia se considera al hombre como centro y medida de todas las cosas.
Desde un punto de vista filosófico el humanismo es una actitud que hace hincapié en la dignidad y el valor de la persona. Uno de sus principios básicos es que las personas son seres racionales que poseen en si mismas capacidad para hallar la verdad y practicar el bien.
El término humanismo se utiliza también con gran frecuencia para describir el movimiento literario y cultural, ya que una persona que se dedica al estudio de las letras y las artes es considerado un humanista. Este renacimiento de los estudios griegos y romanos subrayaba el valor que tiene lo clásico por sí mismo, más que por su importancia en el marco del cristianismo.
La recopilación y traducción de manuscritos clásicos se generalizó, de modo muy significativo, entre el alto clero y la nobleza. La invención de la nobleza de tipos móviles, a mediados del siglo XV, otorgó un nuevo impulso al humanismo mediante la difusión de ediciones de los clásicos. Aunque en Italia el humanismo se desarrolló sobre todo en campos como la literatura y el arte, en Europa central, donde fue introducido por los estudiosos alemanes, el movimiento penetró en ámbitos como la teología y la educación.
Una característica muy notable del humanismo es que en vez de valorar el conocimiento en función de la realidad, lo hace, por su utilidad o educación. "Una proposición es verdadera o falsa según que sus consecuencias tengan o no un valor práctico. La verdad y la falsedad dependen del fin al que se tiende, toda vida mental supone fines, pero como estos fines no pueden ser otros que los de nuestro ser, se infiere de esto que todo conocimiento está subordinado a la naturaleza humana y sus necesidades."
Humanistas y pragmatistas confunden la verdad con la utilidad, por esta razón, el conocimiento conserva para ellos un valor instrumental. Es innegable que no hay un momento de la vida intelectual que no obedezca a un fin, y que todo fin debe estar en relación con la naturaleza humana, pero los fines humanos forman series complejas subordínales a un sistema cultural, que es la plena realización del ideal humano.
Este movimiento va a traer aparejado un cambio de actitud que llevará a los europeos a expresar su extraversión hacia ultramar, y estos entrarán en contacto con otros mundo y con otras civilizaciones, pero no siempre con un alma dialogante, sino con la pretensión de imponer sus formas de civilización.
Sacamos como conclusión que los humanistas compartían que la razón y la ciencia son suficientes para la comprensión del mundo.

Rasgos esenciales de la modernidad
•             La modernidad en su esencia y origen es un fenómeno europeo, pero la expansión de Europa le conferirán una dimensión mundial.
•             En el ámbito de las creencias, hay una quiebra de la unidad cristiana en Europa central y occidental.
•             Desde una perspectiva socioeconómica la progresiva implantación de formas protocapitalistas y el creciente peso de la actividad mercantil y artesanal irán definiendo los rasgos de la sociedad capitalista.
•             Desde una perspectiva política, el fenómeno más relevante es la configuración del Estado moderno, las primeras monarquías nacionales. Este nacimiento del Estado Moderno, traerá como consecuencia la concentración del poder en el monarca y la concepción patrimonialista del Estado.


Otro rasgo característico de la modernidad es el hombre del Renacimiento, y es justamente en este marco, donde surge el humanista. Estos hombres renacentistas aprehendieron el mundo exterior por visiones instantáneas que no analizaron, pero que se impusieron a su conciencia hasta una nueva emoción. Son violentos, repentinos, radicales, movibles, contradictorios, desconcertantes, prontos en irritarse, injuriarse y desvainar la espada.
Ello se explica por qué estos hombres poseen una vida intensa.
La existencia es dura, y toda en contrastes. La vida aparece rodeada de peligros, ello obliga a estar siempre dispuesto a la defensa, a tomarse la justicia por mano propia. Pero esta vida, que desenvuelve todos los sentidos dota especialmente a los hombres para las artes.

ANTROPOLOGÍA EN LA FILOSOFÍA DEL RENACIMIENTO

En esta primera párete, presentamos a los principales exponentes de la filosofía platónica  de este periodo, continuando con el aristotelismo renacentista y concluyendo con la escolástica del siglo VI y XVII, además las filosofía asépticas desarrolladas en Francia.



Renacimiento y filosofía platónica
Es en Florencia Italia donde encontramos las corrientes más importantes del pensamiento renacentista. En Toscana la academia platónica desarrolla un movimiento filosófico que muestra un gran interés  por recrear la cultura clásica, en esta época hubieron diferentes pensamientos sobre la antropología:

Marsilio Ficino ( 1433- 1499)


Figline Valdarno, Florencia, 19 de octubre de 1433, - Careggi, Florencia, 1 de octubre de 1499) fue un sacerdote católico, filólogo, médico y filósofo renacentista italiano, protegido de Cosme de Médicis y de sus sucesores, incluyendo Lorenzo de Médici (llamado "el Magnífico"), fue además el artífice del renacimiento del neoplatonismo y encabezó la famosa Academia platónica florentina.

El estudio de la antropología desarrollada por Marsillo Ficino presenta un gran interés dentro del ámbito de la historia de la filosofía del renacimiento, pues Ficino es uno de los ejemplos en los que se refleja con mayor claridad la preocupación metafísica por efectuar un completo análisis del alma humana, de su inmortalidad y de su unión con Dios. Este interés suyo por demostrar que el alma perdura después de la muerte equivale a interrogarse sobre el sentido de la vida humana. Si el alma es inmortal, el deseo natural de unirse a dios no es vano. Junto con la inmortalidad, Ficino presta gran atención a otras propiedades íntimamente ligadas a ella, como son la incorporeidad y unidad del alma, sin olvidar su especial dignidad, tema que Ficino desarrolla en conexión con la inmortalidad, recibiendo así en el una nueva y peculiar dimensión cosmológica y metafísica. A lo largo de este trabajo se pone de manifiesto la relación existente entre Ficino y algunos de los principales autores de los que depende en su pensamiento.

Giovanni Pico della Mirándola       (1463-1494)
 Giovanni Pico della Mirandola (Mirandola, Ferrara, 24 de febrero de 1463 - Florencia, 17 de noviembre de 1494), humanista y pensador italiano.
Humanistas como Lorenzo Valla, Lebrija, Erasmo, Vives, entre tantos otros, se esforzaron por construir un nuevo tipo de hombre al demostrar la grandeza natural de éste —anterior a la impronta del cristianismo— y la santidad de los gentiles ilustres a quienes el catolicismo situaba en el infierno o en el purgatorio por no haber participado de la gracia divina. De esa manera, el mundo pagano cobraba dignidad; pero, por otro lado, se observaba que en ciertas partes de Europa había una tendencia paganizante, a veces al margen del dogma y la moral cristianos; sucedió tan así que en los conventos se llegaron a notar un marcado relajamiento en las costumbres y confusión en las verdades doctrinales. Una nota distintiva tanto del Renacimiento como del Humanismo es la afirmación de la individualidad y de la conciencia religiosa de manera autónoma (recordemos a Erasmo de Rotterdam), y el misticismo es producto directo y fiel del Renacimiento en cuanto que se explica como producto de la inquietud individualista de la época. Los místicos, sin embargo, no se adaptan al medio ambiente de relajamiento —que el propio Vaticano toleraba—, sino que se oponen a él, lo cual demuestra que el misticismo significa, en el marco del Renacimiento, su afirmación y su negación.
La etapa que antecedió inmediatamente al Renacimiento, la Edad Media, se caracterizó por un orden debidamente establecido por Dios; en todo había una perfecta armonía, pues era producto de un plan divino y estricto donde todos ocupaban el lugar debido. De manera que, para el hombre medieval, Dios es el eje de todo cuanto existe. Podría decirse que la cosmovisión, las ideas, los valores y las actividades de los medievales fueron expresiones de la intensa fe cristiana. Pico della Mirandola intenta recuperar la dignidad del hombre pero para volcarlo hacia Dios, lo cual significa que su misticismo deriva mediatamente de la Edad Media. Abre dimensiones humanas que tocan lo divino, se proyecta a la suma trascendencia, va más allá del conocimiento racional; intuye, a través de la fe, que el hombre puede llegar a dimensiones jamás vislumbradas por la razón; ve la esencia y la grandeza del hombre en la capacidad ilimitada de superación humana y espiritual, en lograr y fijar un puesto, una imagen trascendente por propia elección, pues gracias a la libertad está colocado en "el centro del mundo"; el hombre es el rey de las cosas inferiores y cuenta con la suficiente capacidad de trascenderlas.

Nicolas de Cusa ( 1401- 1464)

 Nicolaus von Kues o Nicolás de Cusa (Cusa, Tréveris, 1401 - Todi, Umbría, 11 de agosto de 1464). Su nombre primitivo era Nicolaus Krebs o Chrypffs, pero fue conocido por Nicolás de Cusa por la ciudad en que nació, Kues. Hijo del naviero Johan Cryfts y de Katherina Roemer. Teólogo y filósofo, es considerado el padre de la filosofía alemana y, como personaje clave en la transición del pensamiento medieval al del Renacimiento, uno de los primeros filósofos de la modernidad.
Estudió griego y hebreo, además de Filosofía, Teología, Matemáticas, Astronomía y muchas otras disciplinas. A los 22 años de edad obtuvo el doctorado en Derecho Canónico, y en 1448 fue nombrado cardenal

Su formulación del platonismo consiste en la conciencia socrática de los límites del conocimiento humano. Esta ignorancia, sin embargo, es docta, porque en lugar de limitarse a los términos de la teología negativa, se abre a una infinita búsqueda de la aproximación a Dios. En su obra De docta ignorantia, Cusa enfoca su investigación en estas tres grandes cuestiones: Dios, el mundo y el hombre y Jesucristo. Plantea, ante todo, tres modalidades del conocimiento: Por los sentidos (con los que conocemos los objetos materiales), por la razón (con la que se elaboran los conceptos) y por el intelecto (que nos dispone, ayudados por la gracia, a conocer a Dios). Es aquí donde el hombre descubre su impotencia, ante la cual no le cabe otra cosa que admitir humildemente su limitación, para, acto seguido, emprender la tarea de potenciar sus facultades. A esto llama él docta ignorancia, al saber que no sabe nada. Nuestro intelecto apenas intuye a Dios en tanto que infinito y como coincidencia de los contrarios (coincidentia opositorum), como unificación de los opuestos. Sabemos que los contrarios coinciden en Dios, asegura Cusa, pero no sabemos cómo. La inteligencia humana en pos de la verdad es comparable a un polígono inscrito en un círculo: cuanto mayor sea el número de lados tanto más se acercará al círculo, pero nunca se identificará con él. Algo parecido ocurre con el hombre, que ni ha llegado ni llegará nunca al conocimiento pleno de la verdad. Sin embargo, la vía hacia lo infinito no nos es absolutamente inasequible, porque todo lo finito se encuentra en el infinito de modo ejemplar.

Renacimiento y filosofia aristotélica
La escuela aristotélica del Renacimiento no representa la doctrina pura de Aristóteles, así como la platónica tampoco representaba la doctrina pura del filósofo que le dio nombre, sino que representa la doctrina del Estagirita, ora amalgamada con algunos elementos platónicos, o al menos con ideas personales, ora modificada por las interpretaciones y comentarios de Alejandro de Afrodisia y de Averroes. De aquí es que la escuela aristotélica de esta época de transición, dejando a un lado la aristotélico-escolástica, se puede dividir en escuela greco-aristotélica, escuela aristotélico-alejandrina y escuela aristotélico-averroísta.
Los principales representantes de la primera son:
Jorge Escolar (Scholarius), apellidado también Gennadio, que falleció en 1464, siendo Patriarca de Constantinopla. Hallándose en Italia con motivo del Concilio de Florencia, publicó un libro en que defiende a Aristóteles contra los ataques apasionados y las acusaciones infundadas de su compatriota Gemisto Plethon. Escribió también comentarios sobre la Introducción de Porfirio y sobre gran parte del Organon de Aristóteles. Tradujo además al griego varias obras de Santo Tomás y de algunos otros escolásticos, incluso el tratado De sex principiis de Gilberto de Poirée. Así es que su aristotelismo no es puro, sino que presenta bastante afinidad con el que entraña la Filosofía escolástica.

 Teodoro Gaza, natural de Tesalónica, aunque amigo de Besarion, combatió las conclusiones antiaristotélicas de Gemisto, ejerció activa propaganda en favor de la doctrina de Aristóteles, vertiendo al latín sus tratados de ciencias físicas y naturales.
 Juan Argyropulo, oriundo de Constantinopla, y que murió en Roma año de 1486, contribuyo también a la propaganda aristotélica por medio de las traducciones de los libros De Coelo, De Anima, del Organon y de la Ethica ad Nichomacum.
A estos escritores griegos puede añadirse Santiago Lefèvre, partidario y propagador del aristotelismo y natural de Etaples (Jacobus Faber Stapulensis), en Francia, del cual escribe Reuchlin: Gallis Aristotelem Faber Stapulensis restauravit. Explicó y parafraseó muchas obras de Aristóteles, cuyas ideas y doctrina sigue en muchos puntos, pero amalgamándolas con otras más o menos extrañas y originales, y resucitando, en ocasiones, las tendencias algún tanto escépticas y positivas de Nicolás de Cusa.
Agrícola (Rodolfo, 1442-1485) merece también plaza entre los representantes de la escuela aristotélica del Renacimiento. Después de estudiar Filosofía en Lovaina, pasó a Italia, dedicándose allí al estudio de los clásicos, bajo la dirección de los sabios venidos de la Grecia, y principalmente de la de Teodoro de Gaza. Siguió en Filosofía la dirección de este último, esforzándose a conocer y enseñar la doctrina genuina de Aristóteles, y exponerla en latín puro y elegante. En su obra De dialéctica invenciones, especie de amalgama de lógica y retórica, calcada sobre las ideas de Aristóteles, Cicerón y Quintiliano, disertó con bastante acierto y con puro lenguaje acerca de la naturaleza, utilidad y recto uso de la lógica.

Rene descartes (1596-1650)

Descartes nació el 31 de marzo de 1596 en La Haye, en la Turena francesa. Pertenecía a una familia de la baja nobleza, siendo su padre, Joachin Descartes, Consejero en el Parlamento de Bretaña. La temprana muerte de su madre, Jeanne Brochard, pocos meses después de su nacimiento, le llevará a ser criado en casa de su abuela materna, a cargo de una nodriza a la que permanecerá ligado toda su vida. El famoso "Discurso del método", seguido de "La Dióptrica", los "Meteoros" y "La Geometría", que sólo son ensayos de este método (1637). El éxito le conduce a dedicarse completamente a la filosofía. Descartes, de salud frágil y acostumbrado a permanecer escribiendo en la cama hasta media mañana, coge frío y muere de una neumonía en Estocolmo el 11 de febrero de 1650 a la edad de 53 años.
Descartes, en su metafísica, partiendo de la duda absoluta como método, establece como verdad clara y distinta que hay tres tipos de sustancia: la sustancia infinita; que es Dios, la sustancia pensante, el hombre, y la sustancia extensa, el mundo. En su antropología, Descartes trata de explicar la vinculación que hay en el hombre entre la extensión (el mundo físico, la corporeidad) y el pensamiento (el alma). El hombre es mente y es materia; alma y cuerpo y tal y como Descartes ha concebido ambas, mente y materia son dos cosas diferentes y antagónicas. El cuerpo se rige por las leyes de la física, una física concebida por Descartes como determinista y mecanicista. Como parte del mundo, de la materia, el cuerpo es parte de ese gran mecano, gran mecanicismo que funciona como un reloj a base de poleas, engranajes, palancas, ruedas...de acuerdo con el principio de casualidades y las leyes de la física.
Pero también indica que la relación que mantiene nuestra alma o mente con nuestro propio cuerpo es una relación peculiar, distinta a la que mantiene con el resto de los cuerpos. Nos dice que no podemos entender esta relación como la que existe entre un piloto y su nave.
 Descartes habla de dos tipos de sensaciones, las externas y las internas. Mediante las primeras captamos los otros cuerpos (y el nuestro cuando nos vemos o nos oímos) mediante las internas lo captamos “desde dentro”. Por eso nos dice que el alma se extiende a lo largo de todo el cuerpo, aunque exista también un lugar privilegiado en donde parece concentrarse y en donde propiamente conecta el alma y el cuerpo: el cerebro y particularmente la glándula pineal. Descartes admite que el alma y el cuerpo se relacionan causalmente (cambios en el cuerpo producen cambios en el alma, cambios en el alma producen cambios en el cuerpo). Como consecuencia de la estrecha relación que tienen ambas substancias en cada hombre concreto.
El cuerpo lo percibo por los sentidos y, por tanto, puedo dudar de su existencia. El alma o pensamiento es conocida a través de la razón y no puedo dudar de su existencia. En opinión de Descartes no puede ser lo mismo aquello de lo que dudo y aquello de lo que me es imposible dudar.
 El alma es inmaterial e inextensa, es solo pensamiento.
El alma y el pensamiento son específicos del ser humano. De este modo, los animales, al no tener alma, son considerados por Descartes como simples máquinas. El alma es independiente del cuerpo. El cuerpo podría no existir, pero el alma o mente no dejaría de existir aunque el cuerpo no existiese. El alma es, pues, independiente del cuerpo, no necesita de éste para existir. El alma o pensamiento es así la esencia o naturaleza específica del ser humano.
 Descartes intenta probar la existencia de Dios, partiendo de la propia existencia como un ser pensante, mientras que la tradición aristotélica-escolástica hacía descansar una de las pruebas más importantes en la existencia del mundo sensible y en la necesidad de que el mundo, y el orden que en él advertimos, tengan una causa primera. Descartes en cambio, encerrado en su propia conciencia tendrá que apoyarse en Dios para probar la existencia del mundo exterior, invirtiendo por completo el orden tradicional.
Blaise pascal (1623 – 1662)
Fue un polímita, matemático, físico, filósofo cristiano y escritor francés. Sus contribuciones a la matemática y a la historia natural incluyen el diseño y construcción de calculadoras mecánicas, aportes a la teoría de la probabilidad, investigaciones sobre los fluidos y la aclaración de conceptos tales como la presión y el vacío. Después de una experiencia religiosa profunda en 1654, Pascal abandonó la matemática y la física para dedicarse a la filosofía y a la teología.
Puedo concebir perfectamente a un hombre sin manos, sin pies (…) pero no puedo concebir al hombre sin pensamiento. Sería una piedra o un animal.”

Cuando Pascal se refiere al pensamiento no se refiere sólo a la razón, porque la razón tiene límites que deben ser aceptados. La fe no puede ser explicada. El ser humano no sólo comprende la realidad a través de la razón, también la comprende a través del sentimiento y la fe. En Pascal, la ciencia y la religión conviven armónicamente pues se ocupan de ámbitos diferentes. Como San Agustín, Pascal encuentra que la razón tiene límites que deben ser aceptados. Hay aspectos de la realidad a los que la razón no tiene acceso. Pascal es creyente y entiende que la fe no puede ser explicada. “El corazón tiene razones que la razón no comprende”, afirma. El ser humano no sólo comprende la realidad a través de la razón, también la comprende a través del corazón, a través del sentimiento y la fe. En Pascal, la ciencia y la religión conviven armónicamente pues se ocupan de ámbitos diferentes.
“¿Qué es el hombre respecto del infinito?”. Para Pascal, la grandeza del hombre consiste en la conciencia de su pequeñez. El ser humano es pequeño, es miserable, pero es grande por saberse pequeño y miserable.

Francis Bacon
(Londres, 1561-id., 1626) Filósofo y político inglés. Su padre era un alto magistrado en el gobierno de Isabel I, y fue educado por su madre en los principios del puritanismo calvinista. Estudió en el Trinity College de Cambridge y en 1576 ingresó en el Gray's Inn de Londres para estudiar leyes, aunque pocos meses después marchó a Francia como miembro de una misión diplomática. En 1579, la muerte repentina de su padre lo obligó a regresar precipitadamente y a reemprender sus estudios, falto de recursos para llevar una vida independiente.

En 1582 empezó a ejercer la abogacía, y fue magistrado cuatro años más tarde. En 1584 obtuvo un escaño en la Cámara de los Comunes por mediación de su tío, el barón de Burghley, a la sazón lord del Tesoro; durante treinta y seis años se mantuvo como parlamentario y fue miembro de casi todas las comisiones importantes de la cámara baja. La protección de Robert Devereux, segundo conde de Essex, le permitió acceder al cargo de abogado de la reina.
Thomas Hobbes (1588-1679)
Puerta de madera en el Magdalen College, en Oxford, fundado en 1448 por William of Waynflete, obispo de Winchester, con el nombre de Magdalen Hall
Thomas Hobbes nació el 5 de abril de 1588 en Malmesbury, en Wiltshire, en Inglaterra. Su padre era vicario de Charlton y Westport, localidades cercanas a Malmesbury, pero una disputa mantenida a la puerta de la iglesia con otro vicario, provocó su traslado a Londres. Como consecuencia de ello, a los siete años de edad, Thomas Hobbes, quedó bajo la tutela de su tío Francis, hermano mayor de su padre, que se dedicaba al comercio y no tenía más familia.

Hobbes realizará sus primeros estudios en Malmesbury y posteriormente en Westport, en la escuela privada de Robert Latimer, en donde mostró sus dotes intelectuales en los estudios clásicos. A los catorce años, en 1603, financiados sus estudios por su tío Francis, ingresa en Magdalen Hall, Oxford, donde predominaba entonces la filosofía escolástica de inspiración aristotélica, por la que no mostrará ningún entusiasmo.

En 1608 obtuvo el título de Bachiller, siendo nombrado tutor, a instancias del Director de Magdalen Hall, de William Cavendish, con quien mantuvo en los dos años siguientes una relación de camaradería. En 1610 emprendió un viaje por Europa, acompañando a William Cavendish por Francia, Italia y Alemania, pudiendo observar de primera mano el poco aprecio del que la escolástica gozaba en esas fechas, ya en clara decadencia, y los numerosos intentos por abrir otras puertas al desarrollo del conocimiento, por lo que decide, a su regreso a Inglaterra, profundizar el estudio de los clásicos. También pasa de ser tutor de William Cavendish a ser su secretario y, disponiendo además de algunos ahorros, decide dedicarse lo más intensamente posible a sus estudios. De esta época son, además, sus relaciones con Francis Bacon, que le refuerzan en la línea de su propio pensamiento, muy alejado del aristotelismo y de la escolástica.
En 1628 muere William Cavendish, por lo que Hobbes deja de prestar sus servicios a la familia Cavendish, no siendo ya requerido para ello, pasando a ser tutor del hijo de Sir Gervase Clinton de Nottinghamshire, hasta 1631. En 1629 publicará su traducción de Tucídides, en la que había estado trabajando los últimos años, y con la que Hobbes parece querer transmitir una advertencia a los ingleses sobre los peligros de la democracia.
Hobbes comienza a estudiar al hombre en términos fisiológicos colocándolo al mismo nivel que los animales. En vez de subrayar los elementos diferenciales con los animales, como hacían los escolásticos, subraya los comunes.
El hombre pertenece al mundo de la vida que está regido por una norma básica: todo cuerpo vivo trata instintivamente de conservar y aumentar su vitalidad o empuje interior que lo pone en movimiento (en el cuerpo vivo el movimiento procede de él mismo) y evitar lo que pueda perjudicar su vitalidad. Este impulso de conservación es el principio básico que rige el movimiento de la vida, equivalente al principio de inercia que rige el movimiento de los cuerpos no vivos. El bien supremo es la existencia, y el mal supremo es la muerte. Por eso la vida es una incansable búsqueda de los medios para permanecer en la existencia.
LAS PASIONES
En el hombre los elementos de este dinamismo, es decir, las fuerzas que lo mueven desde dentro, son las pasiones: el hombre está visto como un ser pasional. Este ser pasional tiene dos objetivos básicos. Objetivo positivo, favorecer la vitalidad; objetivo negativo, evitar perjudicarla.
Estos objetivos pueden expresarse sintetizados en el antagonismo placer-dolor: objetivo positivo, conseguir el placer; objetivo negativo, evitar el dolor o las molestias. Las fuerzas que mueven al hombre respecto a estos dos objetivos son las pasiones o apetitos que se polarizan en dos direcciones fundamentales: el deseo (aproximación) y la aversión (alejamiento). Este dinamismo humano puede condensarse en una sola palabra, la felicidad, que Hobbes define como la continua satisfacción de nuestros deseos y anulación de nuestros temores.
INTELIGENCIA E INSTINTO
El hombre se diferencia de los animales por su razón. Pero la razón es una facultad ambivalente, porque puede salvar al hombre de su inseguridad, pero también lo arrastra a una situación de inestabilidad. Efectivamente, en los animales el instinto los mueve a la satisfacción inmediata del deseo, los animales solo sienten sus necesidades inmediatas. Pero la razón mira más lejos, puede renunciar a la satisfacción inmediata en pro de otra futura y puede proyectar los deseos hacia el futuro y prever las contingencias que pueden traer peligro, lo cual quiere decir que el hombre ha de extender su apetito natural a todo aquello que pueda garantizarle su futuro: la necesidad aparentemente modesta de seguridad se transforma en una necesidad infinita de poder de toda especie. Por eso nace en el hombre un deseo insaciable de poder. Y por eso el hombre se constituye en el más peligroso de los animales, por ser un animal en constante insatisfacción.

LA COMPETENCIA
El hombre no está solo, sino que de hecho se encuentra con los otros hombres. ¿Cómo se relaciona con ellos? El hombre hobbesiano no tiene tendencias sociales, no es el hombre escolástico; pero tampoco las tiene antisociales, el hombre no disfruta haciendo daño a sus semejantes. ¿Cuál es el principio que organiza su relación con los otros hombres?: la competencia.

JOHN LOCKE
(Wrington, Somerset, 1632 - Oaks, Essex, 1704) Pensador británico, uno de los máximos representantes del empirismo inglés, que destacó especialmente por sus estudios de filosofía política. Este hombre polifacético estudió en la Universidad de Oxford, en donde se doctoró en 1658. Aunque su especialidad era la medicina y mantuvo relaciones con reputados científicos de la época (como Isaac Newton), John Locke fue también diplomático, teólogo, economista, profesor de griego antiguo y de retórica, y alcanzó renombre por sus escritos filosóficos, en los que sentó las bases del pensamiento político liberal.
Locke se acercó a tales ideas como médico y secretario que fue del conde de Shaftesbury, líder del partido Whig, adversario del absolutismo monárquico en la Inglaterra de Carlos II y de Jacobo II. Convertido a la defensa del poder parlamentario, el propio Locke fue perseguido y tuvo que refugiarse en Holanda, de donde regresó tras el triunfo de la «Gloriosa Revolución» inglesa de 1688.

Asimismo, en su Ensayo sobre el Gobierno Civil se revelan limitaciones éticas que se hacen patente en todas sus obras. En ellas, sostiene con firmeza la prioridad de la ley natural y de la moral.
Lo que hace Locke, es partir de una noción que comparte desde el punto de vista político con los voluntaristas, haciendo referencia directa al “estado de naturaleza”, una edad presocial, o estado prepolítico. Partiendo de su individualismo, Locke considera que el acceso a lo político se realiza como consecuencia de un acto libre de la voluntad.
Afirma que en el estado de naturaleza, los hombres viven en situación relativamente feliz; estado que según define Locke, podría decirse que se encuentra en un plano intermedio entre la concepcción de Hobbes y de Rousseau. Es un estado que no es “ni tan malo ni tan bueno.
DERECHOS INDIVIDUALES.
Desde este esquema, el estado de naturaleza ha quedado atrás. Se han afirmado los derechos individuales, sin bien aún no se habla, de lo que pudiera significar el bien común, y menos aún de lo que con el tiempo se conocería como justicia social, un tema que sigue siendo levadura de polémicas aún en nuestros días.

GEORGE BERKELEY
(Dysert, Irlanda, 1685-Cloyne, id., 1753) Philosophe  irlandés. Profundamente religioso, dedicó su obra a fundar la fe en el discurso racional, a contracorriente del espíritu librepensador de su época, que, con el auge del empirismo, había quedado marcada por un cierto escepticismo. Tras estudiar en Dublín y ordenarse sacerdote, en 1710 escribió su obra fundamental titulada Los principios del conocimiento humano, y en 1734 fue nombrado obispo anglicano de Cloyne (al sur de Irlanda).

Berkeley adoptó desde el principio un inmaterialismo que lo enfrentó a Hobbes y a Locke: según él, afirmar que las cosas existen independientemente de nuestra percepción implica una contradicción, sobre todo desde un empirismo consecuente. En efecto, si no debemos aceptar nada sobre lo que no exista una certeza absoluta, y puesto que de las cosas «sólo conocemos su relación con nuestros sentidos», no lo que son en sí mismas, únicamente podemos aceptar como ciertas las representaciones mentales.
Empirismo
Se conoce como empirismo la doctrina filosófica que se desarrolla en Inglaterra en parte del siglo XVII y el siglo XVIII, y que considera la experiencia como la única fuente válida de conocimiento, mientras que niega la posibilidad de ideas espontáneas o del pensamiento a priori.. Sólo el conocimiento sensible nos pone en contacto con la realidad. Teniendo en cuenta esta característica, los empiristas toman las ciencias naturales como el tipo ideal de ciencia, ya que se basa en hechos observables.
Para esta doctrina, el origen de nuestros conocimientos no está en la razón, sino en la experiencia, ya que todo el contenido del pensamiento ha tenido que pasar primero por los sentidos.
"Nuestra mente es un papel en blanco y sólo al contacto de los sentidos con las cosas empieza a grabar impresiones". No es nada fácil distinguir el empirismo del escepticismo, ya que sus fronteras son comunes. El más exigente de los empiristas modernos, David Hume, se declara escéptico.

DAVID HUME
(Edimburgo, 1711-id., 1776) Filósofo inglés. Nació en el seno de una familia emparentada con la aristocracia, aunque de modesta fortuna. Estudió durante un tiempo leyes en la Universidad de Edimburgo por voluntad de su familia, pero su falta de interés determinó que abandonara la carrera y se viese obligado a buscar la manera de ganarse la vida.

En su ensayo de antropología filosófica Tratado de la naturaleza humana, Hume buscaba convertirse en una especie de Newton de la ciencia moral. Pensaba que las ciencias en general se fundamentan en la concepción del ser humano, para cuyo cometido, era posible la aplicación del mencionado sistema matemático. Consideraba que la moral era la ciencia del hombre, y que su perfeccionamiento llevaría a un conocimiento universal unificado sobre la naturaleza humana.

Sin embargo, descubre Hume que el sistema de Newton no es como pensaba. Aunque brillante, simplemente no era posible usarlo para estudiar al hombre. Sobre este emprendimiento cae en una suerte de escepticismo.
A partir de entonces renuncia al estudio del entendimiento humano y potencia su empirismo, estudiando la posibilidad de determinar hasta dónde, hasta qué punto puede llegar el ser humano por medio del conocimiento. Tras su investigación, sostiene que la experiencia que proporcionan los sentidos es la única fuente válida del conocimiento humano.
Así mantiene que el hombre solo puede adquirir conocimiento mediante la experiencia y pasa a afirmar categóricamente que cuando se traspasa dicho límite sensible, se llega a donde empieza la falsedad.

SOLO NUESTRA PERCEPCIÓN

Escribe Hume: “Todos los materiales del pensar se derivan de nuestra percepción interna o externa”, lo que significa que todo conocimiento adquirido queda siempre dentro del sujeto, quedando a su vez el entendimiento, condenado a conformarse solo con los datos de los sentidos, sin poder incorporar de la realidad más que sus datos sensibles.








CRITICA PERSONAL:




Durante el periodo de la antropología moderna se destacaron varias corrientes filosóficas. Estas corrientes empezaron con el racionalismo  y terminaron con Hegel, y a partir de él se dan movimientos como el positivismo y el materialismo ideológico. Por medio de éstas se trataba de dar respuestas a las preguntas ¿Qué es el hombre? ¿Cómo se define el hombre? Por medio de esta ficha conoceremos las respuestas que dieron los filósofos más influyentes de la edad moderna según los métodos que seguían.

ROUSSEAU

Juan Jacobo Rousseau (1712-1778) formo parte de los intelectuales cuyas ideas inspiraron la transformación del mundo durante el siglo XVIII y XIX. Las ideas políticas de Rousseau  influyeron en gran medida en la revolución francesa, el desarrollo de las teorías y el crecimiento del nacionalismo.  Su herencia de pensador radical y revolucionario esta probablemente mejor expresada en sus dos mas celebres frases, una contenida en el contrato social: <<el hombre nace libre, pero en todos lados está encadenado>> <<el hombre es bueno por naturaleza>>. De ahí su idea de la posibilidad de una educación.
Para él, el hombre se encuentra en una paradoja del ser natural y libre que es el estado donde nace el ser artificial o social que es la estructura que se impone.

KANT

El hombre y la historia:
“Kant parte de que el hombre, según su naturaleza, es un conjunto de disposiciones originales:
Disposición a la animalidad como ser viviente
Disposición a la humanidad, como ser viviente y racional
Disposición a la personalidad, como ser racional y moral”
Esto quiere decir que Kant propone que el hombre es un ser integral que está conformado por diferentes aspectos importantes que abarcan todos los eventos: la parte emocional, social y laboral.  Cuando nos habla de disposición a la animalidad como ser viviente nos da a decir sobre la capacidad técnica que tiene cada persona lo cual es el conjunto de habilidades y conocimientos de cada quien.
La disposición a la humanidad que viene a ser algo que tiene que ver más con la razón, algo pragmático. El hombre es un ser que no puede vivir solo, solo es de una forma mientras que en sociedad es de otra forma.
La disposición a la personalidad es como podemos entender, la forma de comportarme del hombre tanto en la sociedad como solo, sus valores, sus sentimientos, etc.


 “Esta es la estructura radical que del hombre y que pone de manifiesto una dualidad de dimensiones: A.- La empírico – sensible, es decir conseguir sus propios fines egoístas. B.- La ético - social es decir, la dimensión moral” (La razón gobierna mi vida) Sólo la tercera disposición tiene como raíz una razón que no es un medio condicionado a alcanzar determinados objetivos, sino que es ella misma un fin incondicionado: es la razón práctica que legisla la vida humana según.
La historia es un desarrollo progresivo de las disposiciones originarias del género humano en su totalidad. La filosofía de la historia kantiana plantea en qué medida, en que condiciones y hasta qué punto la historia puede llevar a cabo la realización del fin máximo o supremo, que es un fin moral, que vendría siendo la realización de la libertad como bien supremo. “Kant habla de la historia como historia universal en sentido cosmopolita (sociedad de ciudadanos del mundo) y la acción practico política ha de organizarse en este sentido, comportando la mayor realización de la libertad” la filosofía kantiana trata de explicar en qué tiempo, en que forma, en qué circunstancias y bajo que condiciones el hombre alcanza el fin supremo que el dice ser LA LIBERTAD…
HEGEL

Pueden distinguirse tres grandes planos de la reflexión metafísica de Hegel.
En primer lugar, está el plano en el que se describe la totalidad de lo real tal como aparece pero como aparece en y por el hombre. Este es el plano fenomenológico de la metafísica hegeliana. “La phänomenología —dice A. Kojeve— es la ‘Ciencia de las apariciones del espíritu’, es decir, de la totalidad del ser real que se revela a sí mismo por el discurso del hombre que el Ser implica”

Pero, en segundo lugar, a Hegel le parece que no basta con la mera descripción fenomenológica de las “apariciones del espíritu” para dar cuenta científica y concretamente de la esencia de lo real. “Según él, el filósofo debe preguntarse por cuál deba ser la Realidad-objetiva que últimamente haga posible la aparición de ella misma en tanto que “fenómeno”. Como escribe Kojeve: “el Filósofo todavía se pregunta cuál debe ser la realidad objetiva (...), es decir el mundo real [natural y humano], para poder ‘aparecer’ de la misma manera como ‘parece’ efectivamente en tanto que  ‘fenómeno’”.

En tercer lugar, según Hegel, el nivel de reflexión filosófica anterior es todavía insuficiente —por no transcender hacia la mismidad del ser— para dar cuenta cabal de la  esencia de la realidad.  Esto no puede menos que forzar al filósofo, cree Hegel, hacia un nivel de reflexión en el que la pregunta sea por la índole del propio ser; esto es, a un nivel de reflexión de carácter ontológico.

COMTE

Comte basa su filosofía con la revuelta moderna contra los antiguos que inició Francis Bacón y extendió L’enciclopédie, también los acusa de generar utopías metafísicas irresponsables e incapaces de otorgar un orden social y moral a la humanidad ya que toma como trasfondo la Revolución Francesa.

Comte afirma que únicamente la ciencia positiva o positivismo podrá hallar las leyes que gobiernan no sólo la naturaleza, sino nuestra propia historia social, entendida como la sucesión y el progreso de determinados momentos históricos llamados estados sociales.
La ley de los tres estados y la idea de progreso

“Este tránsito de un estado a otro constituye una ley del progreso de la sociedad, necesaria y universal porque emana de la naturaleza propia del espíritu humano” es necesario este transito ya que son etapas en las que el  hombre busca las causas del ser, del existir o el por qué de las cosas.
Según dicha ley los tres estados son:
 Estado teológico
 Estado metafísico
 Estado positivo

Estado teológico
El hombre busca las causas últimas y explicativas de la naturaleza en fuerzas sobrenaturales o divinas, primero a través del fetichismo y, más tarde, del politeísmo y el monoteísmo. 


Estado metafísico
En este estado ya se reemplaza el racionalismo teológico por entidades sobrenaturales y abstractas. “Comte considera esto como una época de transito del espíritu y su madurez”
Estado positivo. En este estado el hombre ya no busca saber lo que son las cosas sino gracias a su observación y experiencia sobre estas trata de explicar su comportamiento. A este estado de conocimientos le corresponde la sociedad industrial, capitaneada por científicos y sabios expertos que asegurarán el orden social.
MARX

“Para Marx no existe una realidad ajena al hombre y un hombre ajeno a la realidad sino que ambos se conforman en una mutua relación dialéctica”
Como el hombre vive en sociedad la realidad a estudiar viene siendo una sociedad concreta y no una realidad extraña a ella que no existe. Según la teoría del “Materialismo Histórico esta sociedad ha ido cambiando a lo largo del tiempo pero este proceso siempre ha seguido un esquema general que se resume en la relación entre la Base Económica y la Superestructura” La base económica es el modo en que se organiza la producción material en una sociedad concreta. La Superestructura es el conjunto de leyes, ideas y costumbres, la cultura, que se relaciona con dicha forma de producción.
Marx en su análisis del capitalismo entra a la conclusión de que este no es bueno para la humanidad ya que impide el desarrollo de la libertad y felicidad de la misma.
El capitalista posee los medios de producción, el obrero trabaja en ellos. Como se le paga un salario, aparece así como si el obrero hubiera recibido un intercambio justo pero esto no es así, pues el sueldo no paga el trabajo, ya que entonces no habría beneficio capitalista, sino la fuerza de trabajo, un dinero para seguir manteniendo al obrero en el circuito de la producción.

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